¿Por qué nuestras magdalenas gustan tanto?

¡Ay, por favor, qué bien le sienta al cuerpo un par de magdalenas de vez en cuando! ¿Verdad? Sobre todo si son artesanales, si están elaboradas con productos de calidad, naturales, sin conservantes ni colorantes y siguen la receta tradicional. Vamos, ¡cómo las que preparaban nuestras abuelas! Estos y algunos otros más son los secretos confesables de nuestras magdalenas, tus magdalenas de Artesanos El Boticario.

Imagínate, te pones por la tarde a ver tu serie favorita. O por la mañana al despertar. ¿Y por qué no como tentempié mañanero o como sustitutivo puntual de una cena? Nunca está de más tener a mano unas ricas magdalenas y disfrutar de este bocado tan dulce y tan nuestro. ¡Gracias por permanecer a nuestro lado tantos años!

Las magdalenas de Artesanos El Boticario son sinónimo de excelencia, sabor, calidad… de magdalenas esponjosas, de esas que les quitas la fundita y huelen a las mil maravillas. Ideales para tomar así tal cual o mojar en un buen tazón de leche, cacao o en un apetitoso café. ¡Magdalenas que gustan a toda la familia!

 

 

Nuestros ingredientes secretos

En Artesanos El Boticario cuidamos todos nuestros productos y nos basamos en dos premisas fundamentales. Por un lado, en seguir recetas tradicionales, preparar en este caso las magdalenas al horno y siguiendo paso a paso la receta de siempre con mucha dedicación y prestando especial atención a todos esos productos de calidad que usamos. Y por otro lado, que los ingredientes que usamos para preparar nuestras famosas magdalenas sean productos naturales y frescos. No son magdalenas industriales, ni hecha en masa. Son magdalenas elaboradas con cariño y con controles exhaustivos durante todo el proceso de producción.

Nuestras magdalenas gustan tanto porque no llevan ni conservantes ni aditivos y por su sabor tradicional y único. Y el gran secreto: porque para elaborarlas usamos amor, mucho amor. Y con esto salen cosas tan sumamente ricas como nuestras magdalenas, bocados dulces para toda la familia, para tomar a cualquier hora e incluso en cualquier evento, reunión familiar o con amigos.

Para elaborarla, seguimos empleando una receta centenaria y familiar que ya preparaban nuestros antepasados desde hacía generaciones. Con una materia prima de gran calidad con miles de huevos frescos, aceite de girasol -hay que recordar que la magdalena no acepta el aceite de oliva-,  harina de trigo, azúcar, leche, canela y limón. Gracias a todo ello, fabricamos un producto repleto de beneficios para la salud, a parte de ser una delicia para el paladar.

Mientras que en el caso de las magdalenas integrales reemplazamos la harina de trigo por trigo integral con salvado y el germen de trigo rico en fibra hasta tres veces superior a la harina blanca. Y en el caso de nuestra magdalena sin azúcar añadido, se sustituye el azúcar blanco por el edulcorante maltitol que posee un efecto menos nocivo para el metabolismo.

Las magdalenas son ricas en vitamina A y además contienen otras vitaminas del grupo B (B9) y vitamina D, E, K. También fósforo, sodio y calcio, además de potasio, yodo y magnesio en cantidades proporcionadas y recomendadas. ¿Te apetece una magdalena? ¡Seguro que sí!